"Toda mi vida está detrás de mí. La veo entera, veo su forma, veo los lentos movimientos que me han traído hasta aquí. Hay pocas cosas que decir de ella: una partida perdida, eso es todo. Había perdido la primera vuelta. Quise jugar la segunda y también la perdí; perdí la partida. Al mismo tiempo, supe que siempre se pierde. Solo los cabrones creen ganar. [...]. Comer, dormir. Dormir, comer. Existir lentamente, dulcemente, como esos árboles, como un charco de agua, como el asiento rojo del tranvía. La Náusea me concede una corta tregua. Pero sé que volverá; es mi estado normal. Solo que hoy mi cuerpo está demasiado agotado para soportarla. También los enfermos tienen afortunadas debilidades que les quitan, por algunas horas, la conciencia de su mal. Me aburro, eso es todo. De vez en cuando bostezo tan fuerte que las lágrimas me ruedan por las mejillas. Es un aburrimiento profundo, profundo, el corazón profundo de la existencia, la materia misma de la que estoy hecho. No me descuido, por el contrario; esta mañana tomé un baño, me afeité. Solo que cuando pienso en todos esos pequeños actos cuidadosos, no comprendo cómo pude ejecutarlos; son tan vanos. Sin duda el hábito los ejecuta por mí. Los hábitos no están muertos, continúan afanándose, tejiendo muy despacio, insidiosamente, sus tramas; me lavan, me secan, me visten, como nodrizas. ¿Habrán sido ellos también los que me trajeron a esta colina? Ya no recuerdo cómo vine. Por la escalera Dautry, sin duda; ¿pero subí realmente, uno a uno, sus ciento diez peldaños? Lo que quizá sea aún más difícil de imaginar, es que después voy a bajarlos. Sin embargo, lo sé; dentro de un rato me encontraré al pie del Coteau Vert; alzando la cabeza podré ver iluminarse a lo lejos las ventanas de estas casas que están tan cerca. A lo lejos, sobre mi cabeza; y este instante, del que no puedo salir, que me encierra y me limita por todos lados, este instante del que estoy hecho, será un sueño borroso."
[La nausea]
La verdad el espiritu es la conviccion. Se acredita por ello, se convierte en la confirmacion de la realidad, unica y pura.

"Estos hombres tienen todos dentro de sí dos almas, dos naturalezas; en ellos existe lo divino y lo demoníaco, la sangre materna y la paterna, la capacidad de ventura y la capacidad de sufrimiento, tan hostiles y confusos lo uno junto y dentro de lo otro, como estaban en Harry el lobo y el hombre. Y estas personas, cuya existencia es muy agitada, viven a veces en sus raros momentos de felicidad algo tan fuerte y tan indeciblemente hermoso, la espuma de la dicha momentánea salta con frecuencia tan alta y deslumbrante por encima del mar del sufrimiento, que este breve relámpago de ventura alcanza y encanta radiante a otras personas. Así se producen, como preciosa y fugitiva espuma de felicidad sobre el mar de sufrimiento, todas aquellas obras de arte, en las cuales un solo hombre atormentado se eleva por un momento tan alto sobre su propio destino, que su dicha luce como una estrella, y a todos aquellos que la ven, les parece algo eterno y como su propio sueño de felicidad. Todos estos hombres, llámense como se quieran sus hechos y sus obras, no tienen realmente, por lo general, una verdadera vida, es decir, su vida no es ninguna esencia, no tiene forma, no son héroes o artistas o pensadores a la manera como otros son jueces, médicos, zapateros o maestros, sino que su existencia es un movimiento y un flujo y reflujo eternos y penosos, está infeliz y dolorosamente desgarrada, es terrible y no tiene sentido, si no se está dispuesto a ver dicho sentido precisamente en aquellos escasos sucesos, hechos, ideas y obras que irradian por encima del caos de una vida así. Entre los hombres de esta especie ha surgido el pensamiento peligroso y horrible de que acaso toda la vida humana no sea sino un tremendo error, un aborto violento y desgraciado de la madre universal, un ensayo salvaje y horriblemente desafortunado de la naturaleza. Pero también entre ellos es donde ha surgido la otra idea de que el hombre acaso no sea sólo un animal medio razonable, sino un hijo de los dioses y destinado a la inmortalidad."
H.Hesse
El lobo estepario

Le crispaba oir removerse en su interior aquel monstruo brutal; oir quebrarse las ramitas y sentir el peso de las pezuñas en el bosque cargado de hojas que era el alma; no estar nunca del todo contento, del todo seguro, porque, en cualquier momento, la bestia se revolveria, aquel odio que, especialmente desde que se dio cuenta de su enamoramiento, conseguia que se sintiese arañado, herido en la columna vertebral, conseguia que le doliese el cuepo y lograba que toda satisfacción provocada por la belleza, la amistad, por sentirse bien, por ser amado y tener una convivencia agradable se tambaleara, se estremeciera y se doblegara como si de hecho hubiese un monstruo arrancando las raices, como si todas las manifestaciones de felicidad fueran simple egoismo.
Y la vida, cada momento de ella, cada instante de ella, aquí, ahora, en la oscuridad, en la soledad de su tristeza, en la angustia de su desilusion, fue suficiente, de hecho, demasiado.
"El amor es una ilusión, una historia que una construye en su mente, consciente todo el tiempo de que no es verdad, y por eso pone cuidado en no destruir la ilusión"
Virginia Woolf
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El camino inconcluso en compañia de nadie. El sentimiento exacerbado de libertad, deslindado por el pudor incosciente. Nadie alrededor, aparentemente.
El refugio en uno mismo, calido y aletargador instante intimo del alma somatica. La neblina que rodea el cuerpo y aclara la mente, el supremo egoismo del dolor. El silencio del amigo, el ruido de la vida, insignificante e incierto. Como la sangre en las venas, como las lagrimas en el rostro.
Soledad.
"Hay que volver a la muchedumbre, su contacto endurece y pule, la soledad ablanda y pudre." F.W.Nietzsche
Tal vez sea mejor soportar todo pasivamente, comportarse como una mera estatua fria e inmóvil, y a pesar de sentirse arrastrado no incitar al menor paso innecesario, mirar a los demas con la mirada de un animal, fria e indiferente, y no sentir ningun arrepentimiento; en fin, ahogar con una sola mano el espectro de vida que aún subsista, aumentar en lo posible la postrada calma sepulcral, la indiferencia que atormenta y no cohibe a aquel que tropieza y cae ante los pies de quien cree que maneja los hilos de la existencia, y no dejar subsistir nada mas, por duro y humillante que parezca.
No. Mejor ser el castigado, el apestado por vivir en una sociedad de clones. Mejor sentir de verdad y no fingir falsas emociones, mejor dejar de ser "gente" para empezar a ser persona. Si duele prefiero apretar los dientes antes que dejarme llevar, el dolor solo dura un momento, la humillacion siempre en la mente.
Ser distinto es un castigo.